La solución de almacenamiento de líquidos más práctica, ecológica y económica
Los depósitos flexibles se instalan fácilmente en cuestión de horas, sin movimientos de tierra, en una superficie plana, horizontal y estable y no requieren permisos de construcción para el almacenamiento temporal o a largo plazo (con una vida útil media de más de 20 años). Los líquidos almacenados conservan sus propiedades: la ausencia de aire en el depósito flexible y el tratamiento UV de tejido de alto rendimiento evita el crecimiento de algas o bacterias para un almacenamiento respetuoso y protector.
La estructura cerrada del depósito evita la evaporación, la contaminación externa (insectos, hojas, tierra…), el riesgo de caídas y confina los olores. Las cisternas flexibles recuperando agua de lluvia pueden estar instaladas bajo una terraza o en un entrepiso, por ejemplo.